Destino
Nuestros ojos coleccionan atardeceres. Nuestras mentes, recuerdos. Tu corazón y el mío palpitan a la vez, al ritmo de las olas chocando contra las rocas. Como si fueran uno solo, como si sólo tuviéramos un alma. Porque el destino quiso que así fuera: juntarnos en La Alameda, bajo las nubes de Cádiz y salitre en las venas. 🤍