Amar...

Hay muchas formas de amar, y no todas implican un "Te amo".

A veces es un "¿Cómo estás?" y otras es un "Te espero". Te espero al salir del trabajo, te espero en aquel banco, te espero varios días e, incluso, algunos años.

A veces es un "voy a verte dos minutos", el tiempo de darte un beso y que sonrías durante todo el turno.

Otras, es una mirada, larga y tierna, porque si algo habla por sí solo son los ojos de alguien enamorado.

Amar es algo profundo, que no se siente por cualquiera. Nunca es tortuoso, aunque a veces lo parezca.

¡Ay! Cuánta paz se siente cuando ves a esa persona, cuando miras un atardecer y te emocionas. Cuando lo besas y te sientes completa, cuando no puedes dejarlo de abrazar.

Qué difícil es reconocer cuando amas a alguien, sobre todo cuando no es correspondido, pero qué bonito es cuando os convertís en dos tortolitos. 

Y así te confieso mi amor, poniéndolo por escrito, sin mencionar tu nombre pero diciéndolo a gritos. 

Me la juego a que huyas, pero también a que sonrías al leerlo, y en ambos casos, la pena siempre va a merecerlo.



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