6 de la mañana

6 de la mañana

oye pájaros piar

soñando que duerme

en la oscuridad.

Tumbada en la cama

mirando a la nada

pensando que, si llueve,

el canto cesará.

Truenos y relámpagos

ese día acompañarán

su largo paseo

por toda la ciudad.

Su alma se recompone

con el agua que cae

y en su rostro se dibuja

una sonrisa fugaz.

Reflejada en un charco

la silueta de un amor

que ya reconoce

sólo por su olor.

Mira hacia el frente

donde sus miradas se unen

y en un largo poema

sus labios se funden.

Ninguna palabra es necesaria

para saber que sus almas

hasta la tumba quedarán

unidas como una. 




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