El Mar

La sal pegada en su piel bronceada por el sol. El pelo alborotado por el mar, el alma en calma.

Las pupilas llenas de atardeceres, a cuál más bonito. Algunos de verano, otros con frío.

El sonido de las olas resonando en sus oídos, como la melodía de su canción favorita.

En su mente miles de recuerdos, de ayer y de hoy, de ti y de ellos, de nadie, de todos.

El mar. Ella. 

Nada más.




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